[REQ_ERR: SSL] [KTrafficClient] Something is wrong. Enable debug mode to see the reason. Rebelión de Sevilla – Cosas de Cordoba

Rebelión de Sevilla

El 20 de diciembre del año 913, los ejércitos omeyas, dirigidos personalmente por el joven emir ʿAbd al-Raḥmán III, emprendieron la marcha hacia Sevilla con un doble objetivo: poner fin a las luchas internas que dividían a la ciudad y frenar el avance de los principados y caudillajes independentistas que amenazaban la autoridad del emirato de Córdoba.

Sevilla se encontraba entonces dominada por las tensiones entre los distintos linajes locales, en especial los Banū Ḥaŷŷāŷ (Banū Hachchach), cuya pugna interna había debilitado el control político y militar de la ciudad, facilitando la intervención de fuerzas rebeldes opuestas al poder omeya.

Antes de dirigirse directamente a Sevilla, ʿAbd al-Raḥmán III sometió Écija, un enclave estratégico en el valle del Genil, asegurando así las líneas de abastecimiento y cortando posibles apoyos a los rebeldes. Con la retaguardia protegida, el ejército omeya avanzó hacia el Guadalquivir, donde se produciría el enfrentamiento decisivo.

El choque tuvo lugar en los campos de Triana, frente a la ciudad de Sevilla. Allí, las tropas del emir se enfrentaron a las huestes de Aḥmad b. Maslama, que había logrado reunir fuerzas propias y contar con el apoyo de los partidarios de Ibn Ḥafṣūn, el gran rebelde muladí que desde Bobastro llevaba décadas desafiando al poder cordobés.

Pese a la alianza rebelde, el ejército omeya logró una victoria decisiva, derrotando tanto a las tropas sevillanas como a los contingentes hafsuníes. La derrota dejó a Sevilla sin capacidad de resistencia organizada.

Tras la batalla, Sevilla se rindió a la autoridad de Córdoba, reconociendo nuevamente la soberanía del emir. Con la ciudad pacificada, ʿAbd al-Raḥmán III regresó a Córdoba, dejando al frente de la administración sevillana a su ḥāŷib (primer ministro) y general, Badr ibn Aḥmad.

Una de las primeras decisiones de Badr ibn Aḥmad fue ordenar la destrucción de las murallas defensivas de Sevilla, una medida de gran carga simbólica y política. Con ello se pretendía impedir futuras rebeliones y enviar un mensaje claro al resto de ciudades de al-Ándalus: la autoridad omeya había sido restaurada y no toleraría nuevos desafíos.

Esta campaña marcó uno de los primeros grandes éxitos militares de ʿAbd al-Raḥmán III, preludio del proceso de reunificación del emirato que culminaría, pocos años después, con la proclamación del Califato de Córdoba. Soledad Carrasquilla Caballero. sccc.-

Parte del cuadro titulado Emboscada mora realizado por Fernando Tirado. La obra representa a un grupo de soldados preparándose para tender una emboscada. Se encuentra en el Museo de Bellas Artes de Sevilla