[REQ_ERR: SSL] [KTrafficClient] Something is wrong. Enable debug mode to see the reason. Primitivo enterramiento de los Reyes Católicos – Cosas de Cordoba

Primitivo enterramiento de los Reyes Católicos

El primitivo sepulcro de la reina Isabel I de Castilla, y posteriormente el del rey Fernando II de Aragón, se encontraba en el monasterio de San Francisco de la Alhambra, un enclave cargado de simbolismo y situado en uno de los espacios más solemnes del antiguo palacio nazarí. Fue la propia reina quien dispuso este destino en su testamento, dejando por escrito un deseo de humildad que contrasta con la grandeza de su reinado.

En su voluntad, Isabel ordenó: “Y quiero y mando que mi cuerpo sea sepultado en el monasterio de San Francisco, que está en la Alhambra de la ciudad de Granada, rodeada de religiosos y religiosas de la dicha orden, vestida con el hábito del bienaventurado pobre de Jesucristo San Francisco… en una sepultura baja sin adorno… con una losa baja en el suelo, llana, con sus letras esculpidas en ella. Pero quiero y mando que si el rey mi señor eligiera sepultura en otra iglesia o monasterio… que mi cuerpo sea allí trasladado y sepultado junto con el cuerpo de su señoría…”

Este texto revela no solo la devoción franciscana de la reina, sino también su profundo deseo de reposar eternamente junto a Fernando, reflejo de la unidad política y personal que ambos encarnaron.

El Convento de San Francisco, el primero que se fundó en Granada tras la conquista de 1492, fue erigido en 1495 en un lugar de enorme relevancia histórica: el antiguo palacio de los Infantes, del que aún se conservan espacios nazaríes como la Al Qubba y la Sala Nazarí, integrados en la arquitectura conventual.

En 1504, tras la muerte de Isabel en Medina del Campo, su cuerpo fue trasladado a Granada y depositado en el suelo de la capilla del convento, según sus instrucciones. Doce años después, en 1516, el féretro del rey Fernando recorrió el camino desde Madrigalejo hasta Granada para ser enterrado junto a su esposa, bajo la misma losa sencilla que simbolizaba humildad y unidad.

Durante esos años, los cuerpos de ambos monarcas descansaron en el convento franciscano, en un sepulcro que apenas destacaba más que por una inscripción.

No fue hasta el reinado de Carlos I cuando los féretros fueron trasladados definitivamente a la Capilla Real de Granada, el gran panteón dinástico que hoy conocemos. Este traslado no solo obedeció a criterios de magnificencia funeraria, sino también a motivos políticos.

Carlos, educado en Borgoña y visto con recelo por parte de los castellanos, buscaba reforzar su legitimidad vinculándose de manera visible a los reyes más respetados de la historia reciente.

Gracias a esta decisión, los cuerpos de Isabel y Fernando dejaron el sepulcro humilde del convento franciscano para ocupar un lugar central en el discurso dinástico de la monarquía hispánica. Soledad Carrasquilla caballero. sccc.-escritas sobre el mármol que cubre hoy, la sepultura vacía.

LA REINA ISABEL LA CATÓLICA ESTVVO AQUI SEPVLTADA DESDE MDIV SV ESPOSO EL REY FERNANDO DESDE MDXVJ. TRASLADADOS SVS RESTOS A LA CAPILLA REAL EN MDXXI.

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Primitivo sepultura de los Reyes Católico

Cabecera de la iglesia de San Francisco de la Alhambra, donde se situaría su altar mayor. La bóveda de mocárabes, se encuentra perfectamente conservada.  

Entrada central del oratoria franciscano de la Alhambra, aún se conserva otra puerta lateral.

Lateral de la capilla donde estuvo el primer enterramiento de los Reyes Católicos, visto desde una habitación del parador de turismo de la alhambra.