[REQ_ERR: SSL] [KTrafficClient] Something is wrong. Enable debug mode to see the reason.  El cañón Tigre – Cosas de Cordoba

 El cañón Tigre

Cañón Tigre. Museo de San Cristobal de Santa Cruz de Tenerife.

 “A Nelson le quinte un brazo, 22 de un balazo muertos. El inglés vencido”: célebre frase qué se puede leer junto al cañón Tigre:, resume en tono épico uno de los episodios militares más insólitos de la historia española: la derrota del almirante británico Horatio Nelson frente a la población y guarnición de Santa Cruz de Tenerife en julio de 1797.

En la batalla de Santa Cruz de Tenerife 244 británicos murieron tratando de conquistar la isla, Horario Nelson perdió su brazo derecho y las banderas de sus buques y fue hundido el cúter Fox

España, desde 1796, era aliada de Francia contra Gran Bretaña. La Royal Navy respondía atacando puertos clave para el comercio español, y sus objetivos principales eran: Destruir la flota española. Asfixiar el tráfico marítimo procedente de América y Filipinas. Controlar enclaves estratégicos del Atlántico.

En febrero de 1797, la armada española había sufrido una dura derrota en el Cabo de San Vicente, lo que permitió a la flota británica bloquear Cádiz, puerto clave del comercio indiano. Ante el peligro, muchos barcos mercantes, incluidos los de la Compañía de Filipinas, comenzaron a refugiarse en Canarias, donde se consideraba que el riesgo de ataque era menor.

Pero cuando en Londres se tuvo noticia de que un mercante cargado de riqueza se hallaba en Santa Cruz de Tenerife, el Almirantazgo decidió actuar. Nelson zarpa contra Canarias

Horatio Nelson, de 39 años, con fama de audaz e implacable, al frente de una escuadra imponente compuesta de 3 navíos de línea, 4 fragatas, 1 bombardera, 1 goleta y un total aproximado de 4.000 hombres y más de 400 cañones, se planteó el objetivo de tomar Santa Cruz de Tenerife,capturar el tesoro del mercante, y establecer una presencia británica en Canarias.

Lo que Nelson no previó fue la respuesta local. Las islas carecían de un ejército profesional en número significativo. Su defensa dependía de milicias locales, formadas por vecinos obligados por ley. Santa Cruz apenas contaba con 7.000 habitantes, de los cuales 1.700 hombres fueron movilizados para la defensa. Al mando estaba el teniente general Antonio Gutiérrez, veterano de la guerra de Independencia estadounidense, hombre prudente y sereno.

Los cañones del puerto —fundidos en 1768 en la Real Fábrica de Artillería de Sevilla— contaban con nombres que reflejaban el espíritu de la defensa: el Horrible, el Invencible, el Torpe, el Espanto y, sobre todo, el legendario Tigre.

Nelson intentó primero desembarcar por mar el 22 y 23 de julio, pero la defensa fue decidida: las baterías costeras respondieron con fuego certero, obligando a los británicos a replegarse.

La frustración crecía en la escuadra inglesa. Nelson decidió entonces arriesgarlo todo en un asalto nocturno y directo al corazón del puerto.

En la madrugada del 25 de julio de 1797, Nelson abandonó su buque insignia, el Theseus, y se embarcó en el cúter Fox, para los ingleses o de la balandra la Zorra para los españoles, dirigiendo personalmente el desembarco.

Sin embargo, nada más poner pie en tierra y avanzar hacia el muelle, recibió el impacto decisivo. Un disparo de cañón le arrancó el brazo derecho, dejándolo gravemente herido.

La tradición asegura que el proyectil fue disparado por el cañón El Tigre, situado en el castillo de Paso Alto, y que los artilleros —muchos milicianos civiles— celebraron el impacto con entusiasmo.

La situación en el muelle fue catastrófica para los británicos. El Fox fue hundido bajo el fuego español. Muchos botes fueron destrozados. El desembarco quedó desorganizado. Entre 200 y 244 soldados británicos murieron. Nelson, en estado crítico, tuvo que ser evacuado de urgencia.

Mientras tanto, las fuerzas de Gutiérrez cercaban a los contingentes británicos que habían logrado llegar a tierra. Sin posibilidad de avanzar, aislados y sin municiones, el mando inglés solicitó rendición.

Gutiérrez, en un gesto de caballerosidad muy recordado, ofreció a los soldados británicos salvoconducto para volver a los barcos, permiso para marchar con armas ligeras, asistencia médica para los heridos, y víveres para la escuadra. A cambio, Nelson aceptó retirarse y no volver a atacar Canarias.

De vuelta en su flota, para justificar la derrota, Nelson informó a Londres que se había enfrentado a 8.000 hombres En realidad, habían sido 1.700, pero tan bien organizados que parecieron muchos más.

La victoria española se celebró intensamente. Santa Cruz de Tenerife recibió el título de Muy Leal, Noble e Invicta Villa.

Nelson conservó siempre su respeto por Gutiérrez, a quien consideró “un caballero ejemplar”.

Para Canarias, aquella victoria fue mucho más que un episodio militar. Se convirtió en símbolo de: Unión civil y militar, defensa del propio territorio y Honor frente al enemigo más poderoso del mar.

A día de hoy, Tenerife puede presumir de haber sido una de las pocas plazas del mundo que derrotó a Horatio Nelson en combate directo y además dejándolo sin su brazo derecho. Soledad carrasquilla Caballero. sccc.-

 Dos de las banderas británicas capturadas a la escuadra de Nelson tras en la batalla de Tenerife en 1797. pertenecientes al navío HMS Theseus y a la fragataHMS Emerald.

Bandera británica capturada a Nelson por loe españoles en la batalla naval de la Isla de Santa Cruz. Se encuentra en el Museo Militar de Canaria en Tenerife, junto a otras banderas y pertrechos ingleses capturados en el desembarco de Santa Cruz de tenerife.

Placa conmemorativa del Castillo del Santo Cristo de Paso Alto, de se puede leer su historia condensada.

El cutter Fox

Leyenda del cañón Tigre donde: Fulmina a los que ofenden al Rey

Placa del cañon Tigre.

Dibujo alegórico de un tigre sujetando entre sus fauces el brazo amputado de Nelson.

Nelson herido en una de las lanchas de desembarco durante el asalto a Tenerife. Obra del pintor Richard Westall