
La Puerta de Bab al-Wuzara, conocida también como la Puerta de los Visires, es la única entrada de la Gran Mezquita de Córdoba que conectaba directamente con la sala de oración. Tras la conquista castellana, fue rebautizada como puerta de San Esteban o San Sebastián, según la época. Su uso exclusivo para el emir, sus visires y altos funcionarios de Córdoba subraya su importancia dentro del complejo.
Mandada construir por el emir Abderramán I, Bab al-Wuzara es considerada el conjunto decorativo más antiguo de la arquitectura andalusí y marca los inicios fundacionales de la Gran Mezquita. Su diseño sirvió de referencia para las futuras puertas construidas durante las ampliaciones del edificio. Esta entrada emblemática introdujo un nuevo tipo de arco de herradura enmarcado por un alfiz, que sería recurrente en la decoración de las mezquitas posteriores. Es muy probable que el primer mihrab siguiera este mismo esquema decorativo.
Aunque la puerta no se encuentra en buen estado de conservación, aún se pueden apreciar detalles de su rica ornamentación. Las dovelas alternan piedra blanca decorada y ladrillo con motivos vegetales, mientras que a ambos lados del arco de herradura se ubican dos ventanas cerradas con celosías de mármol blanco. La parte superior está coronada por un tejaroz de piedra sostenido por modillones y almenas escalonadas, rematando el conjunto decorativo de la puerta.
Ya en el siglo IX, Bab al-Wuzara fue renovada bajo el mandato del emir Muhammad I, quien añadió nuevos motivos ornamentales. Una inscripción en el tímpano menciona esta reforma, destacando la dedicación del emir en la ampliación y consolidación de la mezquita en los años 855-856. Durante la época castellana, la entrada fue completamente enlucida y, en el siglo XIX, sucesivas restauraciones alteraron en gran medida su aspecto original, aunque todavía se conservan restos de los atauriques que antiguamente decoraban su fachada.
Los modillones, elementos principales en los aleros del tejado de la puerta, datan en parte de la época de Abd al-Rahman III, aunque algunos fueron reemplazados en el siglo XV con ornamentación gótica. Este primer modelo de la belleza andalusí establece los rasgos característicos de la decoración parietal que define el arte islámico cordobés, consolidando a la Puerta de Bab al-Wuzara como un hito arquitectónico y cultural. Soledad Carrasquilla Caballero. sccc.-

Bab al-Wuzara. la primera puerta de la Mezquita de Córdoba.

Bab al-Muzara situada en el lienzo occidental de la Mezquita de Córdoba por donde los primeros emires entraban a la oración del viernes.

Escalones de entrada a Bab al-Wuzara, donde puede leerse uno de los nombres con que a lo largo del tiempos se ha llamado a la puerta.