[REQ_ERR: SSL] [KTrafficClient] Something is wrong. Enable debug mode to see the reason. Lucas Valdés Carrasquilla – Cosas de Cordoba

Lucas Valdés Carrasquilla

Santiago en la Batalla de Clavijo. Lucas Valdés Carrasquilla

El 23 de febrero de 1728, Lucas Valdés Carrasquilla falleció en Cádiz y fue enterrado en la Iglesia de San Antonio de la misma ciudad. Había nacido en Sevilla en marzo de 1661, siendo el tercer hijo y único varón del célebre pintor Juan de Valdés Leal y de su esposa, la cordobesa y también pintora Isabel Carrasquilla. Su destino no podía ser otro que el arte, pues su talento se vio rodeado desde la cuna por la creatividad de su familia.

Sus hermanas, Luisa Rafaela (nacida en Córdoba y conocida como Luisa Morales) y María de la Concepción, siguieron el mismo camino. Esta última fue miniaturista y profesó como monja en el Real Monasterio Cisterciense de San Clemente de Sevilla, donde ingresó con 18 años y permaneció hasta su muerte.

Lucas contrajo matrimonio con Francisca de Ribas Sandobal, con quien tuvo tres hijos: Juan, Francisca y Francisco. Tras enviudar, continuó su prolífica carrera como artista y hombre ilustrado, destacando por su sólida formación en diversas áreas, tanto técnicas como humanísticas.

Desde muy joven demostró su talento. Con apenas once años, realizó dibujos que fueron publicados, siendo él mismo quien los grabó al agua fuerte y con buril. A esa edad ya dominaba no solo el dibujo, sino también el arte del grabado. Su versatilidad le llevó a desempeñarse como dorador y pintor de esculturas, además de muralista y maestro de la geometría.

La obra de Lucas está íntimamente ligada a la de su padre. Trabajó junto a él en numerosos proyectos, como la decoración de la Iglesia del Hospital de los Venerables de Sevilla. Cuando Juan de Valdés Leal sufrió un accidente cerebrovascular que lo fue incapacitando progresivamente, Lucas tuvo que asumir la responsabilidad de completar encargos inacabados. En 1689, se comprometió a finalizar las pinturas del Real Monasterio de San Clemente, parte de la dote de su hermana María al profesar en el Císter.

Esta colaboración estrecha con su padre ha generado confusión en la atribución de sus primeras obras, especialmente en la decoración mural de la Iglesia de los Venerables, donde las autorías de ambos se entremezclan. La formación matemática de Lucas, especialmente en Geometría, se reflejaba en la precisión de sus composiciones.

Entre sus obras más notables destaca la decoración mural de la Iglesia de San Pablo (antigua sede de la Inquisición y actual Real Parroquia de Santa María Magdalena de Sevilla), donde sobresale el cuadro «Alegoría de la batalla de Lepanto», una pieza de gran interés por su contenido naval.

La etapa de Lucas Valdés en Cádiz es menos conocida, pero de gran importancia. Su estancia en la ciudad estuvo vinculada a la Real Compañía de Guardias Marinas, institución clave en la modernización de la Armada española.

Ingresó en la Armada en un momento trascendental: el traslado de la Casa de la Contratación y la fundación de la Academia de Guardias Marinas en 1717, marcando el inicio de la que sería la época dorada de Cádiz como centro naval y científico.

En abril de 1719, Lucas fue nombrado maestro instrumental, pero su papel fue mucho más amplio. No solo fabricaba instrumentos náuticos y cartas de navegación, sino que también fue maestro de matemáticas para los cadetes, contribuyendo a su formación científica.

Uno de sus logros más fascinantes fue el diseño de un buque capaz de navegar contracorriente, lo que demuestra su profundo conocimiento de la navegación y la ingeniería naval.

Además, desempeñó funciones clave en la revisión de las cartas náuticas y en la actualización del Padrón Real, el mapa oficial de los dominios españoles. Como miembro de los tribunales examinadores de pilotos y maestres, colaboró con expertos en cosmografía y navegación para perfeccionar los conocimientos marítimos de la época.

Entre sus obras conservadas destaca una pintura en el Museo de Bellas Artes de Cádiz que representa la imposición del hábito a San Jacinto por Santo Domingo, realizada hacia 1720. Inicialmente atribuida a Zurbarán, hoy se reconoce como obra de Lucas Valdés Carrasquilla.

En el Museo de Bellas Artes de Córdoba, se encuentra su cuadro «Santiago batallando con los moros», inspirado en la legendaria batalla de Clavijo, en la que el apóstol Santiago habría auxiliado a las tropas asturianas de  Ramiro I contra las andalusíes de Abderramán II. Esta obra procede del Monasterio de San Jerónimo de Valparaíso, en Córdoba, desamortizado en 1835.

Lucas Valdés Carrasquilla no fue solo un pintor excepcional, sino un verdadero hombre de la Ilustración: grabador, muralista, matemático, maestro y hasta inventor naval. Su legado, disperso entre Sevilla y Cádiz, se encuentra aún en proceso de redescubrimiento, pero su influencia en la ciencia y el arte del siglo XVIII sigue siendo innegable. soledad carrasquilla Caballero. sccc.-