
El 31 de octubre de 2006, el Puente Califal del Arroyo Palancar, situado en el término municipal de Carcabuey (Córdoba), fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) con la categoría de Monumento.
El puente se encuentra dentro del Parque Natural de las Sierras Subbéticas, en el lugar donde confluyen las vías pecuarias Vereda del Camino de Cabra a Priego y Colada de las Palomas a los Mármoles. Su emplazamiento formaba parte de la antigua infraestructura viaria califal, levantada probablemente sobre los restos de un puente altoimperial romano, lo que demuestra la continuidad del tránsito y las comunicaciones en la zona.
El camino que une Cabra y Priego de Córdoba comenzó a adquirir relevancia a partir de los primeros años del siglo X, cuando se convirtió en el principal eje comarcal para comunicar la cora de Baguh (Priego) con la capital del Califato, Qurtuba (Córdoba).
Las fuentes históricas señalan que en 1830 esta senda todavía funcionaba como enlace para la posta de ruedas entre Cabra y Alcalá la Real, lo que evidencia su prolongada utilidad.
Los estudios arqueológicos datan la construcción original del puente hacia la década de 930, durante el apogeo califal, aunque sufrió una amplia reforma en el siglo XVI, identificable por la fábrica empleada y los paralelismos constructivos con otras obras renacentistas de la comarca.
De la estructura primitiva se conserva el estribo izquierdo completo, parte de las hiladas de sillería del derecho y las impostas atizonadas de ambos. Posteriormente se reforzaron los estribos y se construyó un nuevo arco.
El puente presenta un solo arco de medio punto, ligeramente peraltado y apoyado sobre una imposta en voladizo, con tablero de rasante plana sin pretiles. Su luz alcanza los 7,40 metros, con una anchura de 5,90 metros. La fábrica es de sillería, alternando arenisca y piedra caliza local dispuestas en sogas y tizones. El pavimento, de cantos rodados en bandas, forma un suave lomo de asno que confiere al puente su característico perfil. Soledad Carrasquilla Caballero. sccc .-