[REQ_ERR: SSL] [KTrafficClient] Something is wrong. Enable debug mode to see the reason. Mezquita aljama de Mayrit – Cosas de Cordoba

Mezquita aljama de Mayrit


Nuestra Señora de la Flor de Lis (la primera patrona de Madrid), fragmento de una pintura encontraba en la desaparecida iglesia de Santa María de la Almudena

La ciudad fortaleza de Mayrit (Madrid), bien defendida y próspera en tiempos andalusíes, poseía una mezquita aljama situada en lo que hoy son la calle Mayor, la de Bailén y la de la Almudena. Tras la conquista cristiana, fue transformada en la Iglesia de Santa María de la Almudena.

No se conserva ninguna imagen ni descripción de la aljama, y las excavaciones no arrojan luz sobre su estructura. Sin embargo, su emplazamiento, su condición de mezquita mayor, la planta y la orientación de la antigua parroquia sugieren su origen islámico. La fachada principal del templo estaba orientada hacia La Meca y habría contado con su característico mihrab, justo donde después se abrió la entrada principal de la iglesia cristiana, que presentaba cinco naves perpendiculares a la alquibla. En la entrada debió de existir un pequeño patio y un alminar, que posiblemente coincidiera con la torre de la iglesia, emplazada en el extremo noroeste: una ubicación perfectamente factible para una mezquita.

La advocación de la parroquia a Santa María refuerza aún más esta hipótesis, pues tras sus conquistas los castellanos solían consagrar bajo este título sus principales templos —como ocurrió en Córdoba y Sevilla—. Tal fue también el caso de Madrid.

La mezquita aljama formaba parte del recinto amurallado de la alcazaba, en la zona norte del actual solar del Palacio Real. La iglesia de Santa María fue demolida en 1869 para facilitar la apertura del nuevo entramado de las calles Mayor y Bailén. Con su desaparición se perdieron también muchas de las respuestas que podría haber dado acerca de la antigua aljama.

En 1083, Mayrit era todavía una simple atalaya, un puesto fronterizo desde el que los andalusíes habían vigilado durante dos siglos la marca septentrional del Califato de Córdoba, hasta que Alfonso VI, rey de Castilla y de León, conquistó la plaza. Una de sus primeras disposiciones fue «hazer que los Prelados que le acompañauan purificassen esta iglesia de Santa María».

Tras la conquista, la comunidad musulmana fue confinada en la Morería. La aljama, ya transformada en iglesia, dejó a los mudéjares la necesidad de erigir una nueva mezquita, probablemente junto a las Vistillas. Sería un oratorio modesto, sin alminar, destinado al salat y a la jutba, aunque sin llamada a la oración (adhan), prohibida por el papa Clemente V. Esta última mezquita desapareció a mediados del siglo XVI, al convertirse sus fieles al cristianismo. Con ella se extinguieron las mezquitas de Madrid, que no volvería a ver una hasta el siglo XX.

La devoción a Nuestra Señora de la Flor de Lis, primera patrona de Madrid, se vincula también a este lugar. Su imagen, fragmento de un mural hallado en el ábside de la desaparecida iglesia de Santa María de la Almudena tras retirarse un retablo, fue trasladada primero a la iglesia del Sacramento y en 1911 a la cripta de la actual catedral.

Según una antigua tradición, antes de partir hacia la conquista de Toledo, Alfonso VI mandó consagrar la mezquita de Mayrit al culto cristiano y ordenó pintar en su altar mayor una imagen de la Virgen, símbolo del nuevo tiempo que se inauguraba. Soledad Carrasquilla Caballero. sccc.-

Nuestra Señora de la Flor de Lis. Cripta de la Catedral de la Almudena.

Al parecer, para pintar el rostro de la virgen el artista se inspiró en la esposa de Alfonso VI, Constanza de Borgoña. Y la flor de lis, tal vez en honor de la procedencia dinástica de esta reina. A otra reina Isabel de Borbón esposa de Felipe IV dedico Lope de Vega estos versos que alude a la flor y al linaje francés de la reina:

Si mudando la Imagen soberana,

Otra se halló de celestial decoro,

Que, en la mano, en quien Eva la manzana,

Tenía para el Niño, un lirio de oro;

Premisas son que a la esperanza humana

Favor prometen del empíreo coro

A vuestra santa flor de lis francesa,

Y que será de la capilla empresa.