
Fotografía del Pais del II Congreso Islámo-Cristiano celebrado en la Mezquita de Córdoba en 1977.
El Congreso Islámo-Cristiano de Córdoba
El 17 de septiembre de 1974 se celebró en la Mezquita-Catedral de Córdoba una celebración con participación conjunta de cristianos y musulmanes. El acto se enmarcó dentro del I Congreso Internacional Islámo-Cristiano, desarrollado en Córdoba entre el 10 y el 15 de septiembre, y que constituyó uno de los hitos más relevantes en la historia del diálogo interreligioso en la España contemporánea.
El congreso fue convocado por la Asociación para la Amistad Islamo-Cristiana, presidida entonces por el arabista José María Forneas, y contó con el respaldo activo del obispo de Córdoba, José María Cirarda Lachiondo, una de las figuras más renovadoras del episcopado español de la época. El encuentro reunió a intelectuales, teólogos y autoridades religiosas de ambos credos, procedentes no solo de España, sino también de países del Magreb, Oriente Medio y Europa.
En el marco del congreso, la Mezquita-Catedral volvió a acoger de forma oficial, y por primera vez desde la conquista castellana de Córdoba en 1236, un acto de culto musulmán público. Se organizaron dos celebraciones de carácter simbólico y profundamente histórico.
El viernes 14 de septiembre, los musulmanes participantes realizaron la ṣalāt al-ŷum‘a (oración ritual del viernes), acompañados por los congresistas cristianos como signo de respeto y fraternidad.
El sábado 15 de septiembre, se celebró una Eucaristía concelebrada, en la que estuvieron presentes representantes del mundo islámico, que ocuparon un lugar destacado.
Estos acontecimientos reflejaron la aplicación práctica de los principios del Concilio Vaticano II, especialmente de la declaración Nostra Aetate, que reconocía con aprecio los elementos de verdad presentes en el islam, y de la constitución pastoral Gaudium et Spes, que subrayaba la vocación universal de la humanidad a la fraternidad y la paz: «Todos estamos llamados a ser hermanos, y por esto todos debemos colaborar en la construcción del mundo en paz».
Más allá del ámbito religioso, el Congreso tuvo una fuerte carga cultural y política. En el contexto de la España tardofranquista, aún marcada por la falta de libertades religiosas plenas y por una concepción confesional del Estado, el evento simbolizó una apertura hacia el pluralismo espiritual y la posibilidad de un diálogo entre civilizaciones que había tenido en Córdoba, siglos atrás, uno de sus escenarios más emblemáticos.
El Congreso de 1974 fue un precedente pionero en España y Europa, y sentó las bases para que en los años posteriores se promovieran nuevos encuentros interreligiosos en Córdoba y en otras ciudades mediterráneas. En la década de 1980, con la consolidación de la democracia en España, Córdoba se consolidó como símbolo internacional del diálogo islamo-cristiano, albergando congresos y coloquios que reunían a especialistas en teología, historia y filosofía.
El impacto del congreso de 1974 se dejó sentir también en el debate sobre el uso compartido de la Mezquita-Catedral, una cuestión que sigue vigente hasta hoy. Aunque la jerarquía eclesiástica ha rechazado la práctica del rezo musulmán en el monumento, el recuerdo de aquella jornada de 1974 demuestra que la apertura fue posible en un momento especialmente complejo de la historia española.
Varios investigadores, como María Ángeles Naval Molero, Mercedes García-Arenal y Juan José Tamayo, han destacado el valor simbólico de aquel evento, que anticipó una línea de trabajo interreligioso desarrollada después en contextos como el Parlamento de las Religiones del Mundo o los encuentros de Asís convocados por Juan Pablo II a partir de 1986.
Hoy, el Congreso Islamo-Cristiano de 1974 se recuerda como una de las primeras experiencias formales de diálogo interreligioso moderno en España, y como un ejemplo de cómo Córdoba, fiel a su pasado de ciudad califal y cuna de convivencia cultural, volvió a proyectarse en el escenario internacional como un espacio de encuentro entre tradición. Soledad Carrasquilla Caballero. sccc.-

José María Cirarda el obispo que dirigió la Diócesis de Córdoba durante la Transición1971 y 1978


