[REQ_ERR: SSL] [KTrafficClient] Something is wrong. Enable debug mode to see the reason. Isabel II en Córdoba – Cosas de Cordoba

Isabel II en Córdoba

 Arco de arquitectura efímera construido por Valerio Merino en Puerta Nueva para recibir a la reina Isabel II. Fotografia de Jose Garcia Cordoba

El 14 de septiembre de 1862 Córdoba recibió la visita de Isabel II, acompañada por su esposo, el rey consorte Francisco de Asís de Borbón, duque de Cádiz, y sus dos hijos: el príncipe Alfonso (futuro Alfonso XII) y la infanta Isabel (la popular “Chata”).

El cortejo real viajaba desde Madrid y, tras descansar en Andújar, continuó su itinerario hasta Córdoba. Como era costumbre en estas visitas, la ciudad se engalanó para recibirlos con arcos triunfales, colgaduras y adornos florales, mostrando sus mejores galas.

Antes de entrar en la capital, los reyes hicieron un alto en el paraje conocido como la Choza del Cojo, donde el Ayuntamiento había levantado un elegante pabellón de 41 metros de fachada decorada con 13 arcos de herradura. Allí descansaron, se cambiaron de vestimenta y fueron agasajados antes de continuar hacia la ciudad.

La comitiva real accedió por la Puerta Nueva (actual Alfonso XII), donde se alzó un gran arco triunfal en su honor. Desde allí recorrieron calles abarrotadas de gente que los aclamaba: la actual Alfonso XII, la plaza de San Pedro, la calle Lineros, la Feria y la Cruz del Rastro, donde otro arco monumental recibía al cortejo.

Ese mismo día, Isabel II acudió a la Mezquita-Catedral, y al Palacio Episcopal, donde se alojó durante su estancia. Visitó también la Real Colegiata de San Hipólito y la Casa de los Expósitos de San Jacinto, donde ejerció de madrina de un niño acogido aquel día, gesto que fue muy celebrado en la prensa local.

Visito el Hospital de Agudos, al Convento de la Encarnación, al de Santa Ana y al de las Capuchinas.

Una corrida de toros en la plaza de la Corredera, en la que participaron los diestros Manuel Domínguez y Manuel Fuentes «Bocanegra».

Recepción oficial a autoridades civiles, eclesiásticas y militares, así como a representantes de la nobleza y la sociedad cordobesa en el Real de la Feria.

Excursión a Las Ermitas, visita a la Huerta de San Antonio y recepción de una serie de coronas poéticas de manos de Ignacio García Lovera, junto con composiciones literarias que varios poetas dedicaron a la soberana.

El viaje estuvo marcado por la indisposición del rey consorte, lo que obligó a aplazar la función de fuegos artificiales prevista en el Campo de la Victoria, así como la partida hacia Sevilla, que se retrasó hasta el 18 de septiembre. Ese día, la familia real fue despedida con gran multitud en la estación de ferrocarril de Córdoba, poniendo fin a una de las visitas reales más recordadas en la memoria de la ciudad durante el siglo XIX. Soledad Carrasquilla Caballero. sccc.-

Arquitectura efímera realizada en la Choza del Cojo para que descansara la reina y su acompañamiento. Fotografia de Charles Clifford

El sequito real en el interior de la Mezquita.

Los reyes en la puerta del Perdón de la Mezquita