
El templo pagano se convirtió en catedral creyente. Y su regocijo fue tener el muro de la Quibla mirando al arrabal de Medio Día y tal vez a Venus, aunque no se orientara a la Meca. La Gran Mezquita de Córdoba es un híbrido arquitectónico que fricciona Oriente y Occidente, el Cristianismo y el Islam, y hace chirriar la historia España.
La armonía, la belleza, la magia, la arquitectura y la poesía quedaron en la mirada del Sur, que tembló por no querer templar el sable de la sumisión, dejando sus crucificados a lo orilla del río, y las casas convertidas en campos de cultivo. Caminando sus habitantes por los campos hasta la mar, llegando algunos a la naciente ciudad de Fez, donde aún hoy existe el barrio de los andaluces, otros a Alejandría después de obligar al califa abbasida que les proporcionara naves para establecerse en Creta y poder fundar un reino que duró casi de 150 años. sccc.