
Enrique Iniesta Coullaut-Valera nacio en Madrid, 9 de marzo de 1930 y murio en Pamplona, 31 de julio de 2010, fue sacerdote escolapio, escritor, historiador, investigador y uno de los más destacados divulgadores de la historia y la cultura de Andalucía del siglo XX. Aunque nació en Madrid, siempre manifestó que su verdadera patria sentimental era Andalucía, tierra a la que estuvo unido desde la infancia y a la que dedicó gran parte de su vida, de su ministerio sacerdotal y de su producción intelectual.
Pertenecía a una familia de profundas inquietudes artísticas y culturales. Era hijo del prestigioso violinista Enrique Iniesta Cano y nieto del escultor Lorenzo Coullaut-Valera, autor de algunos de los monumentos más representativos de España, como el Monumento a Cervantes de la Plaza de España de Madrid. Aquel ambiente familiar despertó en él una temprana sensibilidad hacia el arte, la literatura y la historia.
Ingresó siendo muy joven en la Orden de las Escuelas Pías (Escolapios), donde recibió una sólida formación humanística, filosófica y teológica. Fue ordenado sacerdote en 1953 y desarrolló durante más de medio siglo una intensa labor educativa, especialmente en Andalucía. Como profesor enseñó Literatura, Historia, Religión, Música, Francés e Historia y Cultura Andaluza, convencido de que la educación debía formar personas libres, críticas y comprometidas con la sociedad.
Su vocación docente fue inseparable de su pasión investigadora. Durante décadas recorrió archivos, bibliotecas y colecciones particulares en busca de documentos que permitieran profundizar en la historia de Andalucía. Fruto de ese trabajo publicó numerosos libros, ensayos y artículos dedicados al patrimonio, la historia, la religiosidad popular, la cultura andaluza y el pensamiento andalucista.
Su nombre quedó estrechamente vinculado al de Blas Infante Pérez de Vargas, de quien llegó a convertirse en uno de sus mayores conocedores. Durante más de treinta años investigó su vida, recopiló documentos inéditos, estudió su pensamiento y difundió su legado mediante libros, conferencias y artículos. Su monumental obra sobre Blas Infante continúa siendo una referencia imprescindible para comprender la personalidad, la obra y el contexto histórico del Padre de la Patria Andaluza.
Además de su faceta investigadora, Enrique Iniesta desarrolló una intensa actividad como conferenciante, colaborador en revistas especializadas y participante en congresos dedicados a la historia de Andalucía. Formó parte de distintos proyectos culturales y editoriales encaminados a recuperar la memoria histórica andaluza y acercarla al gran público con un lenguaje claro, accesible y profundamente documentado.
A lo largo de su vida publicó más de una treintena de obras, muchas de ellas dedicadas a rescatar personajes olvidados, interpretar acontecimientos históricos y reivindicar el valor del patrimonio cultural andaluz. Su estilo se caracteriza por combinar el rigor documental con una escritura divulgativa capaz de acercar la historia tanto al especialista como al lector interesado.
Quienes lo conocieron destacan su enorme capacidad de trabajo, su sencillez y su compromiso con Andalucía. Nunca entendió la investigación como un ejercicio puramente académico, sino como un servicio a la sociedad y una forma de contribuir al conocimiento de las raíces históricas del pueblo andaluz.
Su legado permanece vivo en sus libros, en las generaciones de alumnos que pasaron por sus aulas y en los miles de lectores que han descubierto, gracias a sus investigaciones, una Andalucía más rica, más compleja y más consciente de su propia historia. Enrique Iniesta dedicó toda una vida a demostrar que conocer el pasado es la mejor manera de comprender el presente y construir el futuro. Soledad Carrasquilla Caballero. sccc.-
Acuarela de Pepe Vigueras, en la que Enrique presenta a Blas Infantes y andaluces de todos los tiempos a los jóvenes y niños de ahora y continúa siendo el biógrafo oficial de Blas Infante. Quien te conoció no le olvidará.