[REQ_ERR: SSL] [KTrafficClient] Something is wrong. Enable debug mode to see the reason. Abd al-Malik al-Mansur rey de Córdoba – Cosas de Cordoba

Abd al-Malik al-Mansur rey de Córdoba

Yacimiento de la alcazaba de medina Salthis.

 El 27 de junio del año 1070, muere desterrado en Medina Salthis Abd al-Malik al-Mansur, último soberano de Córdoba como taifa independiente. Su muerte marcó el fin definitivo de Córdoba como entidad política autónoma en al-Andalus.

Abd al-Malik había nacido en Córdoba en el año 1035, en el seno de una familia que había alcanzado el poder tras la descomposición del califato omeya en 1031.

Era hijo de Muhammad al-Rashid, que gobernó brevemente Córdoba con el título de visir, y nieto de Abu l-Hazm Yahwar, una figura clave en la historia cordobesa: gobernó la ciudad desde 1023 hasta 1043 en nombre de una república, sin proclamarse emir ni califa, y rechazando los lujos del antiguo palacio califal, al-Qasr al-Kabir.

A diferencia de sus antecesores, Abd al-Malik rompió con la política moderada y colegiada de su padre y su abuelo. Adoptó una actitud autoritaria y centralista, y trató de restaurar la soberanía personal, incluso retomando elementos simbólicos del califato, como un mayor boato en la corte.

Este intento de reforzar su poder se produjo en un momento especialmente inestable, en el que las taifas andalusíes competían entre sí y con el norte. Córdoba, otrora capital del mayor poder de Europa, había perdido influencia frente a otras ciudades como Sevilla, Toledo o Zaragoza.

El giro autoritario de Abd al-Malik, sumado a su carácter descrito como altivo, despótico y poco hábil en alianzas, generó malestar tanto entre la élite como entre la población.

Esta situación fue aprovechada por Muhammad ibn ‘Abbad al-Mu‘tamid, rey taifa de Sevilla, quien emprendió una ofensiva militar contra Córdoba. En 1070, las tropas abbadíes tomaron la ciudad sin apenas resistencia.

Abd al-Malik, junto a su familia, fue desterrado a la isla de Salthis, un antiguo enclave romano y ciudad andalusí situada entre los ríos Tinto y Odiel, actual Huelva. Allí, apartado del poder y de la vida cortesana, apenas sobrevivió un mes, falleciendo en junio de 1070.

Los cronistas andalusíes posteriores, tanto sevillanos como cordobeses, no fueron amables con su memoria: lo retratan como un gobernante opresor, tiránico e incapaz, cuyas decisiones precipitadas llevaron a la ruina a Córdoba como reino.

Con la caída de Abd al-Malik, Córdoba dejó de ser independiente, pasando a formar parte del creciente reino abbadí de Sevilla. Fue el epílogo político de una ciudad que, menos de un siglo antes, había sido capital de todo al-Andalus, sede del califato y epicentro cultural de Occidente.

El reinado de Abd al-Malik al-Mansur es, por tanto, más simbólico que relevante por sus logros, pero fundamental para entender cómo se cerró la etapa de autonomía política cordobesa, y cómo las antiguas glorias del califato se diluyeron entre disputas internas, errores de liderazgo y presiones externas. Soledad Carrasquilla Caballero. sccc.-

Isla de Saltées, en Huelva.

Salthis estaba situada en la actual isla de Saltés frente a Punta Umbría, en la orilla este de la ría, forma parte de las marismas del Odiel y se compone de tres zonas de tierra y arenas consolidadas, El Almendral, El Acebuchal y La Cascajera. Separada de Huelva por una zona amplia de marismas y por las desembocaduras de los ríos Tinto y Odiel, Saltés siempre comunicó fácilmente, al parecer, según los textos andalusíes, con el sector de Punta Umbría; dicen al-Himyari y al-Idrisi que, al oeste, la isla casi tocaba «al continente, puesto que la ría mide solamente un medio tiro de piedra; por esta vía, se transporta todo lo necesario para los habitantes».

Salthis ha sido relacionarla con la capital de Tartessos. Así lo hizo, en su Ora Marítima, el poeta romano Rufo Festo Avieno en el siglo -IV cuando podría referirse a ella como la «isla entre dos ríos». Anteriormente, Estabón, hablaba de los viajes de los marineros fenicios a la zona desde el siglo -VIII cuyo oráculo les indica que deben edificar un templo a Hércules. Lo cierto es que entre la leyenda y la referencia bíblica el Tarschish de «El Libro de los Reyes», Tartessos contacta con el mundo griego a mediados del siglo -VII.

También existen instalaciones de época romana relacionadas con la pesca y el salazón, aunque lo que más destaca son los restos de la época andalusí. En la zona conocida actualmente como el Almendral, se encuentran las ruinas de, la ciudad andalusí de Salthish. Se trata de toda la estructura de una ciudad, perfectamente definida, que llegó a alcanzar una población de 10000 habitantes, en tiempo, que va desde el siglo VIII al XIII.

En ella se pueden encontrar restos de una fortaleza con seis torres cuadradas y muros de más de dos metros de grosor, así como numerosas casas, construidas y apoyadas unas sobre otras, con un patio central, pavimentos de ladrillo cocido, pozos decorados con motivos florares y brocal de cerámica vidriada, además de un puerto desde donde, se dirigían a lo que hoy es Punta Umbría.

En época castellana la ciudad ya había sido abandonada existiendo más tarde únicamente algunas instalaciones civiles como leprosería o religiosas como una ermita. En 1381 se produjo en sus inmediaciones batalla de la isla Saltés en la que la escuadra del almirante castellano Fernando Sánchez de Tovar venció a los portugueses durante la Tercera Guerra Fernandina. Ya en el siglo XX se convirtió en campo de prisioneros de guerra entre 1937 al 1039.