
Mariana Pineda y Juana Díaz Gil: dos mujeres, dos banderas, un mismo destino
Mariana Pineda pago para que bordaran una bandera para los liberales, fue ejecutada y está enterrada en la catedral de Granada. Juana Díaz Gil bordo por encargo la bandera republicana, fu asesinada y no se sabe dónde está enterrada.
Mariana Pineda fue ejecutada en 1831 en Granada por bordar una bandera liberal. Detenida tras negarse a delatar a sus compañeros, pagó con su vida el símbolo que encarnaba: una bandera con las palabras Igualdad, Libertad y Ley. Su tumba se encuentra hoy en la catedral granadina, convertida en emblema del heroísmo femenino por la libertad.
Cien años después, otra mujer, casi anónima, seguiría sus pasos sin saberlo. Se llamaba Juana Díaz Gil. Natural de La Palma del Condado (Huelva), era viuda, tenía 42 años y dos hijos que combatían en el bando sublevado durante la Guerra Civil. Para sobrevivir, realizaba bordados por encargo.
Uno de aquellos encargos cambió su destino: una bandera tricolor de la República. Fue delatada. El 7 de agosto de 1936 fue detenida y encarcelada en su pueblo. El día 13 la sacaron de la prisión. Nunca más se supo de ella.
El silencio que envolvió su desaparición fue total. Unos vecinos dicen que fue asesinada en una cuneta del puente de la Nicoba, entre San Juan del Puerto y Niebla. Otros apuntan al camino de Chucena. En la cárcel de La Palma se dijo que había sido trasladada a la prisión de Huelva, pero allí jamás constó su ingreso.
Juana Díaz Gil no tiene tumba conocida, ni placa, ni homenaje oficial. Solo el recuerdo transmitido oralmente en su pueblo. Su delito: bordar una bandera.
Como Mariana, Juana fue víctima del poder que teme los símbolos. Como Mariana, dio su vida por un ideal que ni siquiera enunció con palabras, sino con aguja e hilo. La historia la ha mantenido en la sombra, pero su memoria, como tantas otras, sigue pidiendo justicia. Soledad Carrasquilla caballero. sccc.-