
Medallón en relieve del busto de Seneca, que se puede ver entre arcos en La Plaza de España de Sevilla. Fue realizado por el cerámica Pedro Navia con motivo de la Exposición Iberoamericana.
En el año 54 a. C. nació en Córdoba Marcus Annaeus Seneca, también conocido como Séneca el Padre, Séneca el Orador, Séneca el Retórico o Séneca el Viejo. Murió en el año 39 d. C., probablemente en la misma ciudad que lo vio nacer, en la capital de la Bética.
Proveniente de una de las familias más influyentes de la provincia, asentada en Corduba desde época republicana, es considerado el primero de la dinastía de los Séneca. Estuvo casado con Helvia de Córdoba y fue padre de tres hijos: Lucio Anneo Novato, Lucio Anneo Séneca (el filósofo) y Marco Anneo Mela, y abuelo del poeta Lucano.
Durante la guerra civil romana permaneció en Córdoba, y es probable que su familia apoyara a los pompeyanos.
Séneca el Viejo fue procurador imperial, además de orador, poeta, filósofo, escritor, crítico literario e historiador. Su única obra conservada es Oratorum et rhetorum sententiae, escrita en su vejez y dedicada a sus hijos. También compuso una Historia de Roma, que probablemente abarcaba desde las guerras civiles hasta la muerte del emperador Tiberio.
Durante un tiempo fue conocido como “Séneca el Réthor”, aunque hoy este apelativo está en desuso, ya que, aunque su obra versa sobre retórica, no fue rétor profesional.
De su vida se conserva poca información. No ha llegado hasta nosotros la biografía que su hijo, Séneca el Filósofo, escribió sobre él (De uita patris), de la que apenas se preserva un fragmento que aporta escasos datos. Por ello, gran parte de lo que se sabe sobre su figura se basa en conjeturas. Soledad Carrasquilla Caballero. sccc.-