
El 12 de mayo de 1935, José Antonio Primo de Rivera celebró un mitin en el Gran Teatro de Córdoba, acompañado por el jefe provincial de Falange, Rogelio Vignote, otros dirigentes de la organización y diversos obreros del sindicato Central Obrera Nacionalsindicalista (CONS). Entre estos últimos destacaba su secretario general, Manuel Mateo, antiguo secretario provincial del Partido Comunista, que se había unido a las JONS tras un decepcionante viaje a la Unión Soviética.
Tras las intervenciones iniciales, José Antonio Primo de Rivera tomó la palabra. Según recoge el diario ABC en su edición de Andalucía del 14 de mayo de 1935, el líder nacional de Falange Española de las JONS se dirigió al público denunciando “el proceso de decadencia” en el que, según él, se encontraba España desde hacía siglos:
“No podemos aceptar que se estabilice como orden precisamente este momento de decadencia… La vida española se encuentra oprimida entre una capa de indiferencia histórica y una capa de injusticia social. Por arriba, España dimite cada día un poco más de su puesto en el mundo; por abajo, soporta la existencia de muchedumbres hambrientas y exasperadas.”
“No será esto, de seguro, lo que apetezcáis vosotros, cordobeses. Vuestros más gloriosos paisanos —Séneca, Trajano, el Gran Capitán— supieron muy bien que ni siquiera las cosas más pequeñas se conseguían sino a través de las cosas grandes, y por eso no aspiraron a un orden pequeño para Córdoba o para España… Aquellos cordobeses sabían que, ordenando el mundo, ordenaban España; sabían ya que, en la historia y en la política, el camino más corto entre dos puntos es el que pasa por las estrellas.”
Primo de Rivera continuó criticando tanto a la izquierda como a la derecha del panorama político español:
“Los partidos de izquierda alegan la preocupación por lo social; pero, además de que son totalmente ineficaces —porque su política desquicia el sistema económico sin mejorar la suerte de los humildes—, ejercen una política persecutoria, materialista y antinacional. Y los de derecha, al contrario, manejan un vocabulario patriótico, pero están llenos de mediocridad, pesadez, y les falta la decisión auténtica de remediar las injusticias sociales.”
“Nuestro movimiento no es de derecha ni de izquierda. Mucho menos es del centro. Nuestro movimiento se da cuenta de que todo eso son actitudes personales, laterales, y aspira a cumplir la vida de España, no desde un lado, sino de frente; no como parte, sino como todo; aspira a que las cosas no se resuelvan en homenaje al interés insignificante de un bando, sino al acatamiento total al servicio del interés patrio.”
José Antonio concluyó su intervención atacando a los especuladores y al capitalismo financiero, al que acusó de sobrecargar la economía en perjuicio tanto de obreros como de empresarios. Soledad carrasquilla caballero. sccc.-

El Gran Teatro de Córdoba fue construido a raíz de la transformación urbanística que tuvo la ciudad en la segunda mitad del siglo XIX al contar con las amplias avenidas que permitieron grandes edificación, entre ellos, el Gran Teatro en la Avenida llamada el Gran Capitán.
Fue diseñado por el arquitecto Amadeo Rodríguez. Cerrado en 1970 y más tarde remodelado sin afectar a su estructura original de teatro a la italiana con sala en forma de herradura.