
El día 19 de abril del año 1013 Sulayman al-Mustain, entran en Córdoba, por la puerta abierta desde el interior por un soldado de la guarnición y tras deponer al califa Hixán II, los beréberes se dedican durante dos meses al saco de Córdoba y al asesinato de sus habitantes, tal como tres años antes, el conde de Castilla Sancho García unido a los bereberes, había saqueando Medina Azahara reduciéndola a ruinas. Los supervivientes son expulsados de la ciudad bajo pena de muerte. También se perpetra Importante matanza de judíos en Córdoba como consecuencia de la participación de esta comunidad en las luchas por el califato. La mayoría de los supervivientes busca refugio en Lucena.
Hisham II, depuesto por tercera vez y encarcelado de nuevo, desaparece de la Historia sin dejar más rastro que innumerables leyendas, con lo que en los años venideros aparecerán muchos “falsos Hisham”. Algunos afirman que es estrangulado en Almería donde habría vivido como aguador desde su caída, por orden de Sulayman.
El cadí Ibn Dhakwan y algunos alfaquíes cordobeses piden el aman (perdón) a Sulayman que les es concedido.
La descripción de estas jornadas se encuentra en “Tawq al-hamama” (“Collar de la Paloma”) de Abu Muhammad Ali ibn Hazm, escritor entonces de 18 años, hijo de un alto funcionario de Almanzor recién asesinado por los beréberes, que tras abandonar su casa en ruinas en el barrio cordobés de Balat Mugit se refugiarse en Almería. sccc.
Mezquita de Córdoba de Weeks EdwinEntering.