
La mazamorra es una sopa fría de origen andalusí, parecida al salmorejo, pero sin tomate (en tiempos de al-Andaluz aun no existía en Europa esta hortaliza que llego de América ocho siglos después) Se elabora con pan, almendras crudas, ajo, aceite de oliva, sal, vinagre y solía llevar por lo alto como adorno, aceitunas negras o uvas.
La mazamorra puede ser al Ajo Blanco lo que el salmorejo al gazpacho.
El término mazamorra también se aplica a una serie de platos populares en varios países hispanoamericanos donde su origen data de la llegada de los moriscos en el siglo XVI, aunque se ha ido modificando a lo largo del tiempo igual que en España. Si bien se trata de preparaciones muy distintas, suelen tener en común ser alimento semilíquido de consistencia espesa.
Aunque la palabra mazamorra parece derivar de las palabras griegas παξαμάδιον, paxamádion bizcochito, y μάζα, mâza masa, de la misma forma que el término mazapán, puede que el término llegase a través del mundo árabe al mundo andalusís. En todo caso la mazamorra tiene su origen en los guisos cordobeses desde el siglo VIII.
También se cree que su origen pudiera ser romano, debido al tratado de Marco Gavio Apicio De re coquinaria, del siglo I, durante el reinado de Tiberio. La obra que ha llegado hasta nuestros días procede de un manuscrito del siglo V y está lejos de ser la original escrita por Apicio, si es que fue realmente su autor. Numerosas variantes del latín utilizado en los diferentes capítulos, incongruencias cronológicas en el lenguaje y partes inexistentes que aparecen indicadas en el índice, es un ejemplo de ello, hacen pensar en la recopilación y en los añadidos sucesivos, que la obra de Apicio se ha reescrito a lo largo de los siglos.
Si queremos recrear esta receta, necesitaremos una batidora bien potente, para dejar suaves a las almendras.
Empezamos poniendo en el vaso de la batidora el pan duro escurrido del agua con la que lo habíamos hidratado, la sal, el ajo pelado, el vinagre y las almendras. Lo trituramos todo hasta conseguir que estos ingredientes queden unidos formando una pasta. Incorporar el aceite poco a poco y añadimos agua en cantidad suficiente para obtener una crema y volvemos a batir. De eta manera conseguiremos algo parecido a la mazamorra cordobesas ya que el sabor de los ingredientes ha variado y también la consistencia pues su elaboración se conseguía majado a mano.
Solían servirse adornada con aceitunas negras o uvas.
Hoy es un plato que se encuentra en la carta de los buenos restaurantes. sccc