[REQ_ERR: SSL] [KTrafficClient] Something is wrong. Enable debug mode to see the reason. Palma del Río – Cosas de Cordoba

Palma del Río

El día 2 de septiembre del año 1342, mediante privilegio otorgado por el rey Alfonso XI de Castilla, la villa de Palma del Río fue concedida como señorío a Egidio Boccanegra, conocido en las fuentes como Micer Egidio Boccanegra. Con esta donación, el almirante —de origen genovés y figura destacada al servicio de la Corona castellana— se convirtió en el primer señor de la villa, iniciando así una etapa señorial que marcaría profundamente su evolución histórica.

Sin embargo, los orígenes de Palma del Río se remontan a épocas mucho más antiguas. Los restos arqueológicos hallados en su término municipal evidencian la existencia de asentamientos desde la Prehistoria. En época romana, se tiene constancia de un pequeño núcleo urbano denominado Balma, integrado territorialmente en el ámbito de la provincia Bética y vinculado culturalmente a centros como Itálica. Aunque de dimensiones reducidas, este enclave formaba parte de la red de poblamiento romano del valle del Guadalquivir.

Las primeras referencias escritas sobre Palma del Río aparecen en el siglo IX, en el Memorial de los Santos de San Eulogio de Córdoba. En esta obra se mencionan tres mártires mozárabes originarios de la localidad —Amador, Pedro y Luis—, lo que demuestra la existencia de una comunidad cristiana activa en pleno periodo andalusí.

Durante los siglos XI y XII, en un contexto de inestabilidad y conflictos fronterizos, se levantaron importantes estructuras defensivas, como la alcazaba y la muralla, destinadas a proteger la población frente a las incursiones cristianas procedentes del norte. Estas fortificaciones reflejan la importancia estratégica de la villa dentro del territorio andalusí.

La conquista cristiana definitiva tuvo lugar en el año 1241, cuando el infante Alfonso de Molina, actuando bajo las órdenes de su hermano el rey Fernando III de Castilla, incorporó la localidad a la Corona castellana. A partir de entonces, Palma del Río quedó bajo la jurisdicción administrativa del Concejo de Córdoba, lo que propició un proceso de reorganización territorial, repoblación y reparto de tierras entre nuevos pobladores cristianos.

Con la concesión del señorío en 1342 a Egidio Boccanegra, la villa inició una nueva etapa bajo dominio nobiliario, que influiría en su desarrollo económico y social durante siglos. Esta estructura señorial evolucionó con el tiempo hasta convertirse en título nobiliario.

En la actualidad, el título de conde de Palma del Río lo ostenta Alfonso Martínez de Irujo y Fitz-James Stuart, heredero de una larga tradición histórica que hunde sus raíces en la Edad Media y que sigue vinculando el pasado señorial de la villa con su identidad presente.

En definitiva, la historia de Palma del Río es el resultado de la superposición de diversas etapas —prehistórica, romana, andalusí y cristiana— que han dejado una huella profunda en su configuración, convirtiéndola en un enclave de gran riqueza histórica dentro del valle del Guadalquivir. Soledad Carrasquilla Caballero. Sccc.-