Lo que empezó censurando ideas, acabó exterminando vidas.

Placa metálica en el suelo de la plaza de Römerberg de Frankfur que conmemora la quema de libros por parte de los estudiantes de la universidad de Frankfur. Se orla con una frase de Heinrich Heine escrita en 1820 “Dort, wo man Bücher verbrennt, verbrennt man am Ende auch Menschen “ (Ahí donde se queman libros se acaba quemando también seres humanos)
El 19 de mayo de 1933, en la céntrica Plaza Römerberg de Fráncfort, estudiantes universitarios, profesores y miembros del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP) arrojaron a una hoguera pública libros considerados “peligrosos” para el régimen.
La acción fue organizada y dirigida por el Nationalsozialistischer Deutscher Studentenbund (NSDStB), la federación nazi de estudiantes. Aquella quema formó parte de la “Aktion wider den undeutschen Geist” (“Acción contra el espíritu antialemán”), una campaña propagandística que, tras la toma de poder por Adolf Hitler, buscaba depurar la cultura alemana de toda influencia “indeseable”. Así comenzaba la persecución sistemática de los escritores judíos, marxistas, pacifistas y otros autores opositores o simplemente desagradables al régimen. Este preludio fue el pistoletazo de salida de la barbarie del hombre contra el hombre y le costó la vida entre otras muchísimas personas a cerca de 300 cordobeses en los campos de concentración alemanes.
Las listas negras incluían a escritores judíos, marxistas, pacifistas, liberales, así como a pensadores y novelistas que defendían ideas contrarias al nacionalsocialismo o simplemente no se ajustaban a su ideología. Obras de autores como Erich Maria Remarque, Thomas Mann, Sigmund Freud, Karl Marx o Stefan Zweig fueron devoradas por las llamas.
Sus consecuencias alcanzaron también a España: durante la Segunda Guerra Mundial, mas de 300 cordobeses perecieron en los campos de concentración nazis, víctimas de la misma maquinaria totalitaria que empezó censurando ideas y acabó exterminando vidas.
Como recordara el poeta Heinrich Heine, cuyas obras también fueron destruidas aquella noche:
“Allí donde se queman libros, se acaban quemando también personas.” Soledad Carrasquilla Caballero. sccc.-

Se puede leer el hecho del 19 de mayo de 1933 cuando los estudiantes de la universidad Frankfurt quemaron los libros que no eran afines al régimen Nazi

En esta fotografía están los nombres de parte de los libros que fueron quemados

Stolpersteines colocados en homenaje algunos cordobeses deportados a un campo de concentración nazi en Peñarroya-Pueblonuevo.

Stolpersteine o piedras de la memoria a las pesonas de Espejo víctimas del horror nazi

Stolpersteine a la memoria Alfonso Marín de Fernán Núñez que murió en el subcampo de concentración de Guzen que formaba parte del de Mauthausen.

El número total de deportados cordobeses a campos nazis fue de unas 345 personas.
Deportados cordobeses identificados:
De la comarca de Los Pedroches
Eusebio Crespo Díaz – asesinado en Gusen (Mauthausen), 2 feb 1942
Juan Romero Arroyo – asesinado en Gusen, 2 dic 1941
Casimiro Romero Estrella – asesinado en Gusen, 2 jul 1941
Antonio Romero Rísquez – deportado a Dachau y Mauthausen; liberado en Ebensee, 5 may 1945
Rufo López Romero – deportado a Gross-Rosen y Buchenwald-Dora; liberado 11 abr 1945
Juan Romero Romero – liberado de Mauthausen 5 may 1945; condecorado con la Legión de Honor francesa; último superviviente en fallecer el 3 oct 2020
Deportados de Espejo
Antonio Arroyo Zamora
José Castro Carmona
Ricardo Escobar Córdoba
Antonio García Gutiérrez
Francisco Jurado Olmo
Antonio Lucena Serrano
Hirilio Peña Córdoba
Virgilio Peña Córdoba
Rafael Pérez del Mora
Cesáreo Ruiz Blanco
Pastor Serrano Serrano
6 de ellos murieron; los otros 5 fueron liberados
Deportados de Puente Genil
José Delgado Serrano – deportado en 1941 a Mauthausen; asesinado en Hartheim, 18 dic 1941
Antonio Gil Cabezas – deportado a Mauthausen; asesinado en Gusen, 16 dic 1941
Manuel Giménez Rivas – deportado en marzo 1941 a Mauthausen; asesinado en Gusen, 14 nov 1941
José Molina Llorente – deportado en enero 1941 a Mauthausen; sobrevivió y liberado, 5 may 1945
Manuel Quero Romero – deportado en 1940 a Mauthausen; asesinado en Gusen, 7 ene 1942
Francisco Rivas Repullo – deportado en enero 1941 a Mauthausen; asesinado en Gusen, 11 oct 1941
Deportados documentados individualmente
Alfonso Marín Córdoba (Fernán Núñez) – deportado a Mauthausen en abril 1941 (n.º 4163), murió en Gusen, nov 1941
Licesio López – deportado a Mauthausen el 27 ene 1941 y sobrevivió; regresó a Córdoba 47 años después
Al menos una veintena, pertenecientes a diversas comarcas (Los Pedroches, Espejo, Puente Genil, Fernán Núñez).

Monumento como recuerdo a los cordobeses deportados a los campos nazis en la Glorieta Ciudad de Nüremberg en Córdoba.