[REQ_ERR: SSL] [KTrafficClient] Something is wrong. Enable debug mode to see the reason. La fuente de la Piedra Escrita de Córdoba – Cosas de Cordoba

La fuente de la Piedra Escrita de Córdoba

La fuente Barroca de la Piedra Escrita es una de las más bellas y artísticas de la ciudad de Córdoba.

La fuente de la Piedra Escrita fue construida en uno de los cruces más pintorescos y representativos del casco histórico de Córdoba: el formado por las calles Cárcamo, Costanillas, Moriscos y Obispo López Criado. Este enclave, situado en el corazón de la antigua medina, es equidistante entre las iglesias de Santa Marina y San Agustín, lo que lo convierte en un punto clave del urbanismo barroco cordobés, donde convergían tradiciones religiosas, sociales y arquitectónicas.

Existen dos versiones sobre el origen de su nombre. Una lo atribuye a la inscripción que recuerda su construcción en el año 1721 bajo el mandato del corregidor D. Pedro de Vega y Zúñiga, cuya iniciativa forma parte de una ambiciosa política de embellecimiento y mejora urbana impulsada por las autoridades municipales del siglo XVIII. La otra versión, defendida por Teodomiro Ramírez de Arellano en su obra Paseos por Córdoba, sostiene que el nombre se debe a una antigua inscripción de origen romano, ubicada sobre el arco de la fuente, ya desaparecida por el desgaste del tiempo.

Desde el punto de vista artístico, esta fuente es considerada una de las más elaboradas y ornamentadas de Córdoba. Su diseño evoca un retablo barroco: de sus repisas laterales emergen dos estípites —elementos típicos del barroco tardío— que sostienen un arco quebrado, coronado por un frontón abierto. El conjunto queda rematado con el escudo de la ciudad de Córdoba, símbolo de su identidad cívica.

El agua mana de la boca de dos pequeños leones de mármol blanco, emblemas de vigilancia y nobleza, que custodian el conjunto. El chorro cae sobre un pilón de piedra azul, cuya base menor está orientada hacia abajo, siguiendo un diseño característico de finales del siglo XVII. Antonio Gala, con su prosa delicada, definió el brocal de la fuente como «una joya isabelina», resaltando su valor estético dentro del mobiliario urbano cordobés.

La fuente formaba parte del antiguo sistema hidráulico de Córdoba, una compleja red de atarjeas, caños y conducciones subterráneas que abastecía a la ciudad desde diversos manantiales y acuíferos de su entorno. En este caso, el agua procedía de los llamados sudaderos, terrenos húmedos situados en las cercanías de la Fuensanta Vieja, hoy ocupados por los antiguos terrenos del Hospital Militar. Estas aguas eran conocidas por su carácter corrosivo, ya que dejaban residuos de cardenillo en las conducciones. No obstante, el llamado Caño Bueno —procedente de la Fuensantilla— era preferido frente al Caño Malo, que correspondía a las conducciones de la primitiva red de Aguas Potables.

Según escritura notarial otorgada ante D. Antonio Junguito de Guevara el 13 de julio de 1836, la fuente fue dotada con tres pajas de agua, medida habitual de caudal en la época, lo que garantizaba su uso comunitario y la abastecía de manera constante.

Esta fuente no solo es una joya del barroco urbano, sino también un testimonio vivo del modo en que Córdoba ha gestionado históricamente sus recursos hídricos, sus espacios públicos y su memoria urbana. Su historia nos habla del poder municipal, del simbolismo del agua como elemento civilizador, y de la profunda relación de Córdoba con su pasado romano, medieval y barroco. Soledad Carrasquilla Caballero. Sccc.-

El león de la izquierda, que se hallaba en muy mal estado, fue remodelado en 1982 por Rafael García Rueda.

leone en mármol blanco, de 60 cm. de altura que al igual que el otro vierten el agua por los caños de hierro de sus bocas.

Inscripción una placa de piedra incrustada en la pared:

“Reinando la Mag. De S. Rey D. Phelipe V y siendo su corregidor en esta ciudad D. Juan de Vera y Zuñiga y Faxardo Cau de la Orden de Santiago Intendente Militar de lo ¿? uco y Militar y B. Haz d ella la de Jaen y sus Rein se hizo esta obra de que fueron ¿? D. Antonio Dimas de Cárdenas y Guzman Cau del mismo Orden y D. Antonio Toboso de los Rios y Castillejo Veinticuatro Año de 1721”

También dicen que la inscripción figuraba en el pedestal de una gran cruz que había sobre ella.