
La imagen del Cristo de la Universidad es una de las más impactantes y singulares de la Semana Santa cordobesa. Es obra del escultor sevillano Juan Manuel Miñarro López, profesor titular de la Facultad de Bellas Artes de Sevilla y especialista en estudios de sindonología (la ciencia que estudia la Sábana Santa de Turín).
Esta talla representa a Jesucristo crucificado con una fidelidad absoluta a los datos obtenidos del análisis científico de la Sábana Santa, el lienzo que según la tradición envolvió el cuerpo de Cristo tras su muerte. Se trata por tanto de un crucificado sindónico, es decir, basado directamente en las marcas físicas del cuerpo reflejadas en dicho lienzo.
Para la elaboración de esta imagen se llevó a cabo un exhaustivo estudio interdisciplinar, en el que participaron médicos forenses, historiadores, biblistas, antropólogos y teólogos. El resultado es una obra que une el arte con la ciencia, mostrando con una crudeza conmovedora el padecimiento físico de Cristo:
Se trata de un Cristo forense, científico y profundamente devocional. El cuerpo cadavérico del Cristo aparece ya muerto, con signos propios del fallecimiento por crucifixión, como el vientre hinchado por asfixia y colapso torácico. Heridas realistas se reproducen hasta 120 marcas visibles de la flagelación, infligidas con un látigo romano de tres correas con bolas de plomo en sus extremos, conocido como flagrum.
Clavos en las muñecas, no en las palmas, pues se ha demostrado que solo así podría sostenerse el peso del cuerpo sin desgarrarse. Sangre realista, con flujos compatibles con la postura en la cruz y la muerte por shock traumático e hipovolémico. En las rodillas presenta rastros de arena traída de Tierra Santa, simbolizando los golpes sufridos al caer. El rostro, con un ojo amoratado y la boca semiabierta, refleja el sufrimiento y la agonía.
La cruz lleva el tradicional titulus crucis, el cartel donde Poncio Pilato mandó escribir “Jesús Nazareno, Rey de los Judíos”. Está escrito en tres idiomas: latín, griego y arameo, como recogen los Evangelios. Curiosamente, incluye errores ortográficos intencionados, reflejo de la baja alfabetización de los soldados que lo redactaron.
El Cristo no está solo como pieza artística: es también un instrumento pedagógico y catequético, que permite comprender, desde una mirada científica y piadosa, el sacrificio de Cristo desde una perspectiva poco habitual en la imaginería andaluza.
Esta imagen es el titular cristífero de la Hermandad Universitaria de Córdoba, cuyos orígenes se remontan a 1989. Procesiona cada Lunes Santo, acompañado de su Madre, María Santísima de la Presentación, una dolorosa inspirada en las antiguas iconografías bizantinas.
La hermandad tiene su sede en la Basílica Menor del Juramento de San Rafael, templo consagrado a uno de los grandes símbolos de Córdoba. Soledad carrasquilla Caballero. sccc.-

