[REQ_ERR: SSL] [KTrafficClient] Something is wrong. Enable debug mode to see the reason. La Batalla de Nájera – Cosas de Cordoba

La Batalla de Nájera

El 3 de abril de 1367, Pedro I de Castilla, conocido como «el Cruel» por sus enemigos o «el Justiciero» por sus partidarios, derrotó a su hermanastro Enrique de Trastámara en la Batalla de Nájera, un episodio clave en la historia del conflicto dinástico castellano.

Desde 1360, Enrique de Trastámara, hijo bastardeo de Alfonso XI, había ido ganando adeptos y consolidando su posición como líder de una facción opuesta a Pedro I. Convencido de su creciente influencia, Enrique decidió invadir Castilla, logrando conquistar Nájera, una ciudad estratégica en La Rioja.

Pedro I, decidido a enfrentar a su hermano y defender su reino, reunió un ejército compuesto por 10.000 infantes y 5.000 jinetes, entre los que se contaban tropas castellanas y mercenarios ingleses comandados por Eduardo de Woodstock, conocido como el Príncipe Negro, heredero al trono de Inglaterra.

Según el cronista, Pero López de Ayala, antes de la batalla, un sacerdote de Santo Domingo de la Calzada se presentó ante Pedro I, advirtiéndole que su hermano Enrique intentaría matarle con sus propias manos. Esta profecía subrayaba el carácter personal y visceral del conflicto entre ambos hermanos.

La batalla tuvo lugar a las afueras de Nájera, cerca del río Najerilla. Pedro I, gracias a la superioridad numérica y la habilidad militar de sus aliados ingleses, logró una victoria aplastante. Enrique de Trastámara, tras ser derrotado, se refugió en la ciudad junto a los restos de su ejército. Sin embargo, Pedro I decidió no sitiar Nájera y optó por regresar a Sevilla, donde se encontraba a mediados de agosto.

A pesar de su victoria, Pedro I no logró consolidar su poder de forma definitiva. Enrique, tras escapar a Francia, reorganizó sus fuerzas con la ayuda de mercenarios franceses y el apoyo de Carlos V de Francia.

En 1369, tan solo dos años después de la Batalla de Nájera, Enrique de Trastámara invadió nuevamente Castilla. En la decisiva Batalla de Montiel, Enrique logró derrotar a Pedro I. Según las crónicas, fue en este contexto que Enrique dio muerte a su hermano con sus propias manos, cumpliendo la profecía anunciada años antes.

Tras la muerte de Pedro I, Enrique se proclamó rey de Castilla con el título de Enrique II, inaugurando la dinastía Trastámara. Aunque su reinado estuvo marcado por la consolidación de su poder, también fue recordado como «el Fratricida» por el regicidio que lo llevó al trono. Su política de concesiones para recompensar a sus seguidores le valió el apodo de «el de las Mercedes».

La Batalla de Nájera no solo fue un episodio decisivo en las guerras civiles castellanas, sino también un reflejo de la compleja red de alianzas internacionales de la época, donde los intereses de Castilla, Francia e Inglaterra se entrelazaron en el contexto de la Guerra de los Cien Años. Soledad Carrasquilla Caballero. sccc.-

Ilustración del Manuscrito de la batalla de Najera de las Crónicas de Jean Froissart del siglo XV . Se encuentra en la Biblioteca Nacional de Francia.