
El 13 de enero de 1334 nació en Sevilla Fadrique Alfonso, hijo bastardo del rey Alfonso XI de Castilla y de su amante Leonor de Guzmán. Fue hermano gemelo de Enrique de Trastámara, quien, tras asesinar a su hermanastro Pedro I de Castilla, se convirtió en Enrique II, iniciando la dinastía Trastámara. Este monarca sería conocido como «el de las Mercedes» —y por algunos cronistas como «el Fratricida»—, y de su linaje descenderían los reyes de Castilla.
Fadrique Alfonso murió también en Sevilla el 29 de mayo de 1358, ejecutado por orden de su hermanastro, el rey Pedro I de Castilla.
Fadrique tuvo dos hijos ilegítimos con Constanza, dama perteneciente a la familia Angulo de Córdoba, hija de los nobles cordobeses Lope Alfonso de Angulo y Elvira Díaz de Aguayo. De esta descendencia surgió el linaje de los Enríquez, una de las familias más influyentes de la Castilla bajomedieval.
Figura destacada de la nobleza de su tiempo, Fadrique Alfonso acumuló importantes cargos y dignidades: fue maestre de la Orden de Santiago, señor de Haro, adelantado mayor de la frontera de Andalucía y camarero mayor del rey.
Junto a sus hermanos Enrique, Tello y Sancho, participó activamente en la lucha contra su hermanastro Pedro I. Uno de los episodios más significativos de este enfrentamiento fue la batalla del Campo de la Verdad, en la que buena parte de la nobleza cordobesa se alineó con Enrique de Trastámara frente al rey legítimo, quien contó con el apoyo del sultán granadino Muhammad V.
Fadrique también tomó parte en la llamada revolución de los nobles castellanos, aunque en un momento posterior llegó a reconciliarse con Pedro I. Como muestra de esta aparente concordia, fue nombrado emisario real y encargado de recibir en la frontera a Blanca de Borbón, futura esposa del monarca. No obstante, sus posteriores contactos y negociaciones con Juan Alfonso de Alburquerque, antiguo valido real caído en desgracia, lo llevaron nuevamente a romper con el rey.
Con el estallido definitivo de la guerra civil castellana, Fadrique acudió a Toledo al frente de un contingente de unos 700 soldados, atendiendo la llamada de los toledanos que reclamaban su auxilio. Aunque Pedro I le ofreció el perdón y un alto cargo en la corte, Fadrique optó por retirarse a Talavera de la Reina para reorganizar sus fuerzas.
Gracias a la mediación de Juan Fernández de Henestrosa, tío de María de Padilla, amante del rey, Fadrique obtuvo nuevamente el perdón real. Sin embargo, tras aceptar una invitación de Pedro I para acudir a Sevilla, el monarca ordenó su ejecución, poniendo fin de forma trágica a la vida de su hermanastro.
Fadrique Alfonso es considerado el progenitor del poderoso linaje de los Enríquez, cuyos miembros ostentaron durante generaciones el cargo de almirantes de Castilla y más tarde el título de duques de Medina de Rioseco. Entre sus descendientes más ilustres figura Juana Enríquez, madre del rey Fernando el Católico.
Sus restos fueron enterrados inicialmente en la Catedral de Sevilla, y en 1579 trasladados a la cripta de la Capilla Real del mismo templo. Allí reposan hoy, junto a los de Pedro I de Castilla y María de Padilla, en un espacio que conserva la memoria de una de las etapas más turbulentas y decisivas de la historia castellana. Soledad Carrasquilla Caballero. sccc.-
Óleo sobre lienzo de Antonio Amorós y Botella realizado en 1887. La última despedida. Obra que representa el momento en que Fadrique Alfonso se despide de su madre Leonor de Guzmán, amante de Alfonso XI de Castilla apresada por Pedro I de Castilla, en presencia de la reina María de Portugal, viuda de Alfonso XI quien ordenó su ejecución .