
Um caballero árabe en marcha . Oleo de Adolf Schreyer
Yahya al-Gazal, apodado «la Gacela» por su belleza física, nació probablemente en Jaén hacia el año 772 y murió en Córdoba en el 866. Fue un poeta andalusí reconocido por su capacidad para la sátira y considerado precursor en introducir ciertos rasgos coloquiales en el lenguaje poético de al-Ándalus, aunque no será hasta la literatura de las taifas cuando aparezca de forma consolidada una poesía escrita en dialecto andalusí en moaxajas y zéjeles.
Yahya ben al-Hakam, conocido como al-Gazal, fue un adelantado a su tiempo, un personaje a medio camino entre Simónides y Averroes, que aunó la faceta de militar y poeta medieval con rasgos que recuerdan al humanista del Renacimiento. Poeta, historiador de la conquista, científico, cabalista, embajador y amigo personal de Abderramán II, este hombre polifacético viajó a Bizancio para negociar en secreto con el emperador y con los piratas del Mediterráneo, luchó contra los vikingos durante el asedio de Sevilla y fue el primer andalusí en llegar a tierras escandinavas. Sin embargo, acabó siendo exiliado del emirato de Córdoba, víctima de la intransigencia religiosa.
Su biografía está plagada de anécdotas legendarias que reflejan su carácter. Gozó de fama como pensador independiente y de poseer un espíritu libre, lo que le granjeó la enemistad de alfaquíes y ulemas, guardianes de la ortodoxia islámica, contra quienes dirigió sus ácidas invectivas. Destacó especialmente en el género satírico, con gran habilidad para el registro popular del árabe, aunque también cultivó el panegírico, con el que inició su carrera poética al dedicar versos laudatorios a Alhakén I. No obstante, su carácter irreductible lo llevó a satirizar a influyentes miembros del entorno de Abderramán II, como el eunuco Naṣr o el músico y poeta Ziryāb. Estas mordaces sátiras motivaron su destierro a Iraq.
Su estancia en Oriente le permitió entrar en contacto con la poesía de grandes autores como Abū Nuwās. Los modernistas componían entonces versos sobre placeres epicúreos, dando lugar a géneros novedosos como el báquico. De este modo, al-Gazal pudo ser el primer poeta andalusí en escribir una composición de este género, muy celebrada en los círculos literarios orientales. En ella describía con realismo y lenguaje coloquial las costumbres bohemias, libertinas y refinadas de al-Ándalus. También se recuerda a Yahya al-Gazal por una extensa urğūzah (poema en métrica rağaz) en la que relató la conquista de Hispania, la guerra entre visigodos y musulmanes, así como la historia de los valíes y emires desde la invasión hasta su época.
El historiador Ibn Ḥayyān, en su Al-Muqtabis II, valoró así su calidad literaria:
“Tenía grandes dotes poéticas y una dócil inspiración que le permitía recorrer los distintos estilos con dulces palabras y hermosos conceptos. La mayor parte de su poesía se inclina a lo festivo y la broma, por lo que a veces usa palabras populares y vulgares; sin embargo, su producción más elaborada y depurada es buena y excelente. Junto a su brillante educación, era un sabio variado, abundante, capaz de frivolidad al hablar, chistoso, profundo, donoso en sus noticias, cuyo recuerdo permanecía vivo en épocas posteriores”. Soledad Carrasquilla Caballero. sccc.-