
El 20 de enero de 1729 nace en Baena Joaquín del Pino Sánchez de Rozas Romero y Negrete, más conocido como Joaquín del Pino y Rozas o Joaquín del Pino y Sánchez. Falleció en Buenos Aires el 11 de abril de 1804, siendo enterrado en la cripta de la catedral de esa ciudad.
Ingeniero militar y político andaluz, fue gobernador de Montevideo, presidente de la Audiencia de Chile y de la Audiencia de Charcas, así como virrey del Río de la Plata.
A los 18 años ingresó como cadete al Regimiento Fijo de Orán, donde su abuelo, José del Pino Críales, había sido regidor perpetuo. Ya como suboficial, estudió matemáticas y, en febrero de 1752, se trasladó al Cuerpo de Ingenieros. En 1753, obtuvo el diploma de Ingeniero Delineador y pasó a la Península, donde desarrolló funciones técnicas y profesionales.
Ese mismo año colaboró en el trazado de mapas del Ampurdán para la construcción de fortificaciones y carreteras. Además, se le encomendó la supervisión de las obras de defensa del castillo de Montjuic, en Barcelona. Aún trabajaba en ellas cuando fue ascendido al grado de capitán. Sin embargo, ante la suspensión de las obras, fue destinado a la reparación de las baterías de la costa de Castilla durante la guerra con Portugal.
En 1769, regresó a tareas cartográficas y participó en el levantamiento de los mapas militares de Aldudes, en la frontera entre Navarra y Francia, en colaboración con ingenieros franceses. Al año siguiente, ya como teniente coronel, fue enviado a Montevideo para reparar los baluartes de la ciudadela. Desempeñó esas labores hasta que, en 1776, fue nombrado Gobernador Militar y Político de Montevideo.
Su principal preocupación fue el orden público. Emitió bandos regulando la tenencia de animales y prohibiendo arrojar basuras e inmundicias en las calles, acequias y el río Mapocho, estableciendo sanciones para los infractores.
Entre sus normas de gobierno destaca la prohibición del uso de cuero de ternera, ternero o vaca para fabricar botas, permitiendo únicamente el uso de cuero de yeguas y sus crías hembras. Esta medida buscaba proteger la ganadería vacuna, dado que el sacrificio indiscriminado de reses afectaba tanto al Estado como a los hacendados.
También abordó los problemas de la minería, en un contexto de decadencia de la mita y el surgimiento de una incipiente industrialización.
En 1800, fue designado virrey del Río de la Plata. El inicio de la guerra entre España y Portugal centró su atención en la organización de milicias y en la adopción de medidas defensivas para evitar una invasión.
Como gobernante ilustrado y leal a la Corona española, promovió numerosas obras públicas, incluyendo la ampliación del puerto, la construcción de la Recova de Buenos Aires y de la iglesia del Convento de San Lorenzo. También fomentó la construcción de hornos de ladrillo y la creación de astilleros en Corrientes y Asunción para fabricar barcos locales y reducir la dependencia de embarcaciones extranjeras.
Prohibió el comercio de esclavos y la exportación de cueros en crudo, regulando el comercio con buques extranjeros. Además, restringió la circulación de extranjeros por temor a la influencia de las ideas republicanas de la Revolución Francesa.
Como ingeniero, dotó a Buenos Aires de más de 20 fuentes públicas de agua. En el Protomedicato, creó las cátedras de Anatomía y Medicina. Ordenó establecer un mercado único para mejorar el abastecimiento alimenticio de la población. También permitió al Consulado de Buenos Aires financiar una cátedra de náutica, aunque más tarde tuvo que cerrarla por orden superior.
En 1801, surgió el Telégrafo Mercantil, Rural, Político, Económico e Histográfico del Río de la Plata, el primer periódico del virreinato, donde escribía Manuel Belgrano. Sin embargo, a petición del comisario inquisitorial Cayetano José M. de Róo, quien lo acusó de injurias contra España, el periódico fue cerrado.
A pesar de ello, del Pino promovió la publicación del Semanario de Agricultura y Comercio, dirigido por Hipólito Vieytes y Pedro Cerviño.
En 1803, aprobó la construcción de un edificio con un arco central y numerosas arcadas, que dividió en dos la Plaza Mayor de Buenos Aires. Este conjunto de 20 locales comerciales se convirtió en la primera galería comercial del país y forma parte de la actual Plaza de Mayo.
Pocos años después, su hija, Juana del Pino, contrajo matrimonio con Bernardino Rivadavia, futuro primer presidente de Argentina. Soledad carrasquilla Caballero. sccc.-